La revista bilingüe de Lanzarote

Belkyra, adiós papada

Belkyra es el primer fármaco inyectable específico para disolver y eliminar de manera definitiva la grasa localizada bajo la barbilla, reduciendo la flacidez y aportando firmeza

La papada es una acumulación de grasa en el cuello, bajo la barbilla, ocasionada por el envejecimiento o por las variaciones de peso, aunque también puede deberse a la genética. Belkyra es una sustancia segura que se aplica mediante inyección y que ha sido aprobada por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos, FDA.
El tratamiento tiene un triple beneficio: Destruye la grasa, mejora y estiliza el ángulo mandibular y aporta firmeza. Belkyra está recomendado para pacientes que tienen una acumulación grasa, de moderada a media, localizada en la zona, y que han perdido la definición del contorno de la mandíbula.
Se trata de una formulación de ácido desoxicólico (ADC). Un agente que funciona como un ‘detergente’. Al inyectarse como fármaco por vía subcutánea altera las membranas de las células grasas (adipocitos), provocando una rotura irreversible con la consiguiente lipólisis o ‘vaciado’ de grasa en la región submentoniana. Además de actuar como una ‘liposucción’ química en la papada, produce una ligera fibrosis. Favoreciendo así la producción de colágeno y la consiguiente retracción y sostén de la piel de la zona, evitando que ésta quede descolgada y se produzca el conocido e indeseado ‘cuello de pavo’.
Cada sesión dura unos treinta minutos. El número de sesiones necesarias dependerá de la acumulación de grasa a tratar y la respuesta de cada persona al tratamiento. Por lo general son necesarias entre una y cuatro sesiones, y éstas deberán estar distanciadas al menos mes y medio entre cada una.
Inmediatamente después de la infiltración puede producirse un enrojecimiento de la zona tratada. Se debe a la inflamación con la que actúa esta sustancia. Es importante no tocar la zona tratada hasta transcurridas al menos dos horas, así como evitar el calor durante las siguientes veinticuatro horas. Pasados dos o tres días se realiza un drenaje linfático manual en la zona para reducir la inflamación y facilitar la eliminación de la grasa.
Se empezarán a ver los resultados desde del primer mes y la duración del efecto es permanente, aunque está condicionado a que no se gane peso. Las células grasas no tratadas (no se puede quitar todas) son capaces de crecer si hay grasa para acumular. Aunque se puede hacer vida normal tras recibir el tratamiento, por la leve inflamación que se produce no se aconseja tener eventos relevantes durante la primera semana.

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