La revista de Lanzarote

Sergio Rodríguez, científico lanzaroteño del CSIC

Siempre en contacto con la naturaleza, por su carácter observador, su empeño y su tenacidad, ha llegado a desarrollar una brillante carrera científica

Sergio Rodríguez es investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Se dedica al estudio de la composición de la atmósfera, la calidad del aire y el clima. Nacido en el seno de una familia que trabaja en el sector turístico en Lanzarote, se crió en Puerto del Carmen cuando en la Avenida sólo estaban el hotel Fariones, el San Antonio y poco más. “Crecí jugando en la costa y en el campo, pescando chocos y pulpos con la fija y cazando perdices con mi padre. De niño me llamaban la atención los volcanes con forma de herradura abiertos hacia el norte por los vientos Alisios, que se metiera mar de fondo cuando había calima y que llegaran insectos con el polvo del Sahara”.

“Estudié en el colegio de Tías y en los institutos de San Bartolomé y Yaiza, de donde guardo buen recuerdo de mis profesores de Matemáticas y Física. Por las tardes iba a clases de inglés en bicicleta desde Puerto del Carmen a Tías”. Posteriormente estudió Ciencias Físicas en la Universidad de La Laguna (Tenerife), donde se introdujo en la investigación con el grupo de Física de la Atmósfera y el Observatorio Atmosférico de Izaña, “con ayuda para estudios posgrado del Cabildo de Lanzarote, allá por el año 1998”. Tras hacer su tesis doctoral en un instituto del CSIC en Barcelona, su trayectoria tomó dimensión internacional. “He trabajado en la Unidad de Cambio Climático del Joint Research Centre de la Comisión Europea en Italia, en el Natural Enviromental Research Council del Reino Unido y desarrollé varios proyectos de investigación y formación con la Organización Mundial de Meteorología, en Turquía, Egipto, Irán, Jordania, Marruecos, Bolivia, Guatemala y Cabo Verde”.

De nuevo en Canarias, Sergio Rodríguez fue investigador de la Agencia Estatal de Meteorología en el Centro de Investigación Atmosférica de Izaña en Tenerife, donde diseño y desarrolló el programa de investigación de aerosoles y clima.

Actualmente es científico titular del CSIC en Tenerife (ipna.csic.es), donde continúa sus investigaciones y asesora al Ministerio de Transición Ecológica, a la Agencia Estatal de Meteorología y al Gobierno de Canarias en materia de vigilancia de la calidad del aire. Cuenta que el trabajo fue muy intenso durante la erupción en La Palma. “Realmente de Lanzarote nunca me he ido. Trabajo mucho desde Puerto del Carmen, donde siguen estando mi hijo y mis padres”.

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