“El pintor abstracto transmite energías”
Rufina Santana mira Lanzarote más allá de la lava. Formas, texturas y colores brotan del paisaje a su paso. Le queda pintar su futuro, porque todo está por hacer. Por ejemplo, una retrospectiva de su obra, ya para 2027.
Llevas muchos años en Lanzarote y pareces haber encontrado en la lava colores que la mayoría no alcanza a ver.
El artista puede entrar a los lugares que normalmente no se ven. Yo paseo por Lanzarote y la creatividad, las texturas, las formas… brotan del interior de la lava. Como el calor, como el color. Como una destrucción positiva: destruir para crear una nueva realidad. La destrucción es inherente a la creación misma.
Paisaje, jardines, océano, paraíso… son conceptos presentes en tu obra. ¿Ha evolucionado tu mirada?
La mirada evoluciona con la persona y con la isla misma. Desde la mirada del artista todo está siempre por hacer. Al principio sólo veía el paisaje. Ahora tengo una mirada más cultivada y amplia, más compleja. El pintor abstracto transmite energías. Desde la más densa: pinceles, lienzos, pigmentos… a la más fina: pensamientos, poesía. La belleza es la suma de ambas.
¿Qué ocurre entre aquello que ves y lo que finalmente aparece sobre el lienzo?
Lo que ocurre es idea, acción y consecuencia. Tratas de atrapar la idea y luego la relacionas con tu vida y tu pensamiento. La sumerges en tu universo creativo. Y lo que surge siempre debe mantener una coherencia con tu obra y con tu vida.
¿Qué te queda por mostrar de Lanzarote?
Su futuro. En el arte siempre tratamos de mirar más allá de nuestro tiempo. Aunque luego el tiempo te pase por encima.
¿Estás preparando alguna nueva exposición?
Ahora toca ir preparando un resumen de los 50 años que llevo pintando, desde mi primera exposición individual, en 1976 en Gran Canaria. Es el momento de una mirada retrospectiva en la que estoy trabajando y que espero salga a la luz en 2027. Tendrá su catálogo. También escribiré mis memorias, que tengo muchas y muy divertidas, aunque ahora estoy construyendo recuerdos (ríe).
¿Qué te queda por soñar?
Como quiera que los sueños se controlan poco, estoy abierta a que entren y que, a ser posible, se cumplan.


