En apenas un lustro, los nómadas digitales han pasado de ser una apuesta de promoción de la isla a una realidad que genera actividad económica y social. Es un colectivo heterogéneo que vive en una dimensión distinta y paralela al turista, y que ya se deja notar en Lanzarote.
El nomadismo digital es una realidad social, de ámbito global, surgida del auge del teletrabajo tras la pandemia y de la proliferación de nuevas actividades profesionales. Está ligada, por lo general, al ámbito tecnológico y permite un modo de vida liberado de un lugar físico estable.
El consejero delegado de la Sociedad de Promoción Exterior (SPEL) Turismo Lanzarote, Héctor Fernández, explica el interés institucional: “Se trataba de explorar un perfil de visitante con estancias más largas, mayor integración en el territorio y capacidad para generar actividad económica”. “El nómada digital –apunta Fernández– contribuye a diversificar la demanda y a reforzar la imagen de Lanzarote como un destino contemporáneo, abierto, competitivo y capaz de atraer talento, inversión, conocimiento y conectado con las nuevas formas de viajar, vivir y trabajar”.
Miguel Ángel Martín, técnico del Centro de Datos del Cabildo de Lanzarote, señala que “el nomadismo digital es un fenómeno incipiente en la isla, muy heterogéneo y aún no cuantificado. Tiene parámetros de medición estadística similares a los aplicados al turismo y aunque es un nicho importante, en estudios generales todavía tiene vocación de cero y pico por ciento”.
En Lanzarote surgieron coworkings, dos de ellos, en 2018: Coworking Digital Lanzarote (Cámara insular de Comercio) y The Square Coworking Lanzarote (Grupo Acosta). En ambos casos, están enfocados a profesionales y autónomos, tanto de paso en la isla como residentes. Su enfoque es solo de trabajo: despacho con conexión de alta velocidad y un espacio para reuniones. En torno a esta fórmula, con enfoques diferentes, surgieron Coworking Guru Lanzarote (Teguise), Area 0 (Puerto del Carmen), Activas Coworking Boutique (Tías) y Pitaya Coliving (Arrecife).
En 2025 nace Activas Coworking Boutique, un concepto innovador en Lanzarote que engloba inspiración, formación, ‘coaching’ y comunidad. Al frente, Vanesa Farraz y Covadonga Bertrand, se definen como “un ecosistema integral”. “Aunque estamos más enfocados –apunta Farraz– hacia el autónomo y profesionales que, de paso o residentes, no tienen oficina, sí que ha venido gente que estaba unos días en la isla y trabajaba para multinacionales como Amazon o Netflix”.
“Coworking Guru Lanzarote, –explica Paolo Maielli– nació como tal en 2019. Está orientado al trabajo y sus usuarios son nómadas digitales, de los que tenemos muchos, o autónomos locales o de otras islas. Algunos son del ámbito de las manualidades; otros, del tecnológico: IA, Web3, programadores, creadores de contenidos, etcétera. Trabajan e igual después se van a coger olas”. “Suelen quedarse más de un mes y es un perfil cosmopolita”, añade.
Miguel Otero es uno de ellos. Apunta que “la edad determina mucho el perfil de nómada digital que eres y mucha gente se hace nómada por adaptación a nuevas realidades de trabajo”. “Y Lanzarote, –añade– porque mi pareja y yo lo conocimos antes por separado, nos gustó, y es un buen lugar para esta forma de vida”.
Paolo Ressia, emprendedor en comercio internacional, explica que “Area 0 (Puerto del Carmen) es un espacio compartido por trabajadores de perfiles variados y cosmopolita. Gente que, además, compartimos experiencias en un ‘business to business’ (B2B) y actividades de ocio. Es una Torre de Babel en un lugar muy agradable y de perfil alto. Nuestro precio, 30 euros/ jornada, está por encima de la media (20 euros)”.
En 2022 Pitaya Coliving añade el factor habitacional. Tiene un claro enfoque social y ofrece actividades en común, como desayunos, comidas, yoga, o excursiones. Sería algo cercano a un piso de estudiantes Erasmus, pero llevado al plano laboral y al contexto de los nómadas digitales.
Y en torno a todos ellos, de forma transversal, surgió la comunidad online Lanzarote Digital Nomads (también en Facebook). En ella se cruzan ofertas de trabajo, búsqueda de alojamiento, espacios coworking, interacción social y muchas actividades que se pueden disfrutar en Lanzarote.



