Un spritz es un cóctel de aperitivo seco, amargo o aromático, que combina vino espumoso, un toque de soda y guarnición cítrica. El clásico es el Aperol Spritz, pero desde 2024 se habla del ‘New Spritz Movement’ y en 2026 apunta a tendencia global.
Los nuevos spritz incorporan variantes como vermuts artesanos, ‘biancos’ o rosados. También licores botánicos o la variante mediterránea, con salvia o romero. Otra opción es un toque cítrico frutal ligeramente amargo de naranja sanguina o pomelo. Y hay opciones ‘healthy’ con baja graduación y ‘zero’.
Hay spritz con identidad urbana como el neoyorquino de café frío o el berlinés de ruibarbo. En Londres lleva té Earl Grey y en Roma, bergamota y prosecco. Son fáciles de preparar, con estética ‘urban’ y resultan atractivos y fotogénicos para redes. Además son el trago más primaveral e internacional.
Y es ‘canarizable’ con ingredientes como gofio tostado en infusión, pomelo canario, licores de plátano o tuno indio y vinos insulares. Te sugerimos un spritz volcánico con espumoso de malvasía, agua con gas de Firgas o Teror, ‘twists’ (cortes muy finos de piel) de lima y mandarina y una ramita de hierbahuerto. Aportan un matiz ligeramente dulce-ácido y muy aromático.


