Colores de moda 2026 – 2027

El color recupera terreno frente a los neutros y lo hace sin complejos. Tonos profundos, superficies continuas y acabados con textura proponen para 2026-2027 interiores que ya no solo se contemplan: construyen el espacio e invitan a adentrarte en ellos.

Después de años de hegemonía de blancos, grises y beiges, el interiorismo sube de nuevo el volumen del color. La prensa especializada en decoración enlaza 2026 con 2027 y apunta hacia ambientes más expresivos, cálidos y personales. El Colormix Forecast 2027, de Sherwin-Williams, reúne 48 tonos que van desde verdes musgo y arcillas hasta burdeos, tonos joya y colores minerales, y plantea un uso más libre y emocional de la paleta. Architectural Digest (desde ahora, AD) interpreta el cambio como un alejamiento de los neutros seguros para asumir mayores riesgos cromáticos.

Verde musgo, salvia y oliva; terracotas, arcillas, tabaco, ciruela, azul petróleo y marrones próximos a la miel, el caramelo o el café forman parte de este nuevo paisaje tonal. Colores vinculados con la tierra y la naturaleza, con más profundidad y carácter. En este sentido, la tendencia ‘colour drenching’ extiende una misma tonalidad por paredes, techo, molduras, puertas o carpinterías, eliminando las habituales superficies blancas de transición. El color deja de funcionar como acento y pasa a articular toda la estancia. AD mantiene su vigencia en 2026.

La inmersión va un paso más allá con el ‘hue drenching’, que introduce diferentes intensidades dentro de una misma familia cromática: verdes claros y profundos, distintas tierras, azules que cambian de intensidad… La uniformidad deja paso a las capas, pero sin perder continuidad. Homes & Gardens señala esta combinación de tono, textura y luz como una manera de conseguir espacios visualmente más profundos y, al mismo tiempo, cohesionados.

La textura se suma a este juego con estucos, pinturas a la cal, acabados minerales y superficies deliberadamente irregulares. Estos tratamientos hacen que la incidencia de la luz genere matices, sombras y variaciones dentro del propio color. No son necesariamente parte de la misma tendencia, pero confluyen con ella en la búsqueda de interiores más sensoriales. AD confirma el auge de los tratamientos de pared con textura para 2026 y señala al estuco veneciano y al ‘limewash’ como antecedentes directos de una evolución hacia superficies todavía más táctiles y escultóricas.

Por supuesto, tonos, intensidad y textura pueden graduarse según las dimensiones, la iluminación natural y el efecto buscado. Incluso las habitaciones pequeñas empiezan a romper el viejo mandato del blanco: AD mostraba este julio un pequeño dormitorio revestido con ‘limewash’ burdeos como ejemplo de que los colores profundos también pueden funcionar en pocos metros cuadrados.

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