Bautizada como Súpermadera (Superwood), esta madera modificada promete revolucionar la arquitectura al combinar una resistencia extraordinaria con las ventajas de un recurso natural y renovable. Lo que durante años pareció un experimento de laboratorio está a punto de consolidarse como un nuevo material de construcción.
Su desarrollo comenzó en 2013 en el laboratorio del profesor Liangbing Hu, del Department of Materials Science and Engineering de la University of Maryland (EE. UU.). Tras más de una década de investigación, la tecnología ha dado el salto a la empresa InventWood, encargada de llevarla a la producción comercial.
La clave ha estado en la modificación de la estructura interna de maderas convencionales. Mediante un tratamiento que reorganiza las fibras de celulosa y aumenta su densidad, se obtiene un material mucho más resistente, ligero y duradero que la madera tradicional.
Según sus desarrolladores, ofrece una relación resistencia-peso hasta diez veces superior a la del acero y pesa unas seis veces menos, además de reducir de forma notable la huella de carbono asociada a los materiales estructurales convencionales.
Aunque sus primeras aplicaciones se centrarán en revestimientos y elementos arquitectónicos, Superwood aspira a convertirse en una alternativa sostenible para múltiples aplicaciones en la construcción del futuro.


