Amplios, mullidos y profundamente acogedores. Así son los nuevos sofás, el lujo accesible de un refugio emocional. Son tendencia emergente en toda Europa porque responden al giro cultural hacia el confort radical. Suponen una ruptura conceptual con la frialdad rígida del minimalismo.
En los sofás envolventes, también conocidos como profundos o ‘soft lounge’, predominan las formas orgánicas y el diseño modular. En su estética confluyen la influencia italiana y la escandinava: sofisticación y limpieza de líneas. Maridan bien con alfombras mullidas, mesas redondas e iluminación baja.
Además de en la ergonomía de sus curvas, el confort se muestra en sus volúmenes suaves, texturas aterciopeladas, acolchado visible y tapicerías amables. El abanico cromático es amplio. Desde tonos cálidos y apagados como el arena, el camel o el terracota; neutros profundos como el antracita o joya suave como el verde oliva y también el blanco roto o el marfil mate.
Este nuevo canon empieza a asomarse en catálogos de firmas europeas como Ligne Roset, Natuzzi, Rolf Benz o Kave Home. El síntoma es claro y este brote verde de hoy podría asentarse en 2027 como el nuevo estándar del salón.



