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Rofera de Teseguite – Ciudad Estratificada

Las roferas son canteras de extracción de grava y arena volcánica pero hay algunas, como la de Teseguite, que el viento y el tiempo han esculpido creando formas que juegan con las sombras e invitan a dejar volar la fantasía.

Entre las carreteras de Teguise a Los Valles y la de la costa, cerca del desvío a Guatiza, se encuentra a ambos lados de la calzada la antigua rofera de Teseguite, también conocida como la ‘Ciudad Estratificada’. No hay nada oficial tras esta ubicación. Es una cantera abandonada, sin actividad extractiva desde hace muchos años.

Se puede aparcar muy fácilmente y es gratuito. Sólo hay que acceder con cuidado desde el asfalto y, como el suelo y los senderos son de grava volcánica menuda, se recomienda llevar calzado cerrado. Mejor, zapatillas deportivas. También, agua y protección solar.

Este yacimiento geológico fascinante muestra el poder de la erosión natural sobre la roca volcánica. Dispuestos en grupos o aislados, el viento, la lluvia y el tiempo han moldeado sus montículos dejando ver los estratos de la roca. Crearon formas redondeadas y horadaron pequeñas cuevas en ellos. El paisaje, conformado en distintas tonalidades de grises y negros, juega con las sombras de las nubes ofreciendo a los fotógrafos localizaciones tan fantásticas como imposibles, de otro mundo. Y está en continua evolución, ya que la intemperie sigue moldeándolo.

Lamentablemente, su vulnerabilidad está expuesta al vandalismo y a comportamientos incívicos. Estos montículos de ceniza pueden sufrir desmoronamiento si se sube a ellos. Basta con no tener cuidado para que pueda darse un daño irreparable. Ayudaría igualmente la implicación de las instituciones en su puesta en valor, vigilancia y cuidado, porque ya es un activo turístico.

Ni las roferas son enclaves exclusivos de la isla de los volcanes, ni esta es la única de Lanzarote. De hecho hay varias muy cerca. La que más, basta adentrarse hacia la montaña (volcán) de Guenia. Hay otras tres, ya diferentes, en el volcán de Tinamala (Guatiza), casi enfrente de la ‘Ciudad Estratificada’ mirando al mar hacia el nordeste.

Otra rofera importante de Lanzarote es la llamada Lomo de San Andrés, en Tao. Sus proporciones son imponentes, con paredes de varias decenas de metros, como un acantilado. Este enclave está incluido en el Geoparque Lanzarote con el LIG (Lugar de Interés Geológico) LZ20, incluyendo las categorías: Estratigráfico, Geomorfológico, Paleontológico, Sedimentológico y Volcanológico.

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