El súperyate White Rabbit Golf, con sus 84 metros de eslora, no sólo es el trimarán mayor del mundo; también el más caro: está valorado en cien millones de dólares.
Diseñado y construido en Henderson (Australia), White Rabbit Golf es un excelente ejemplo de ingeniería y de audacia. Pertenece al empresario magnate de pinturas, el singapurense de 91 años, Goh Cheng Liang. Entregado en 2018 y remodelado en 2021, este trimarán de 84 metros de eslora y 19,6 m de manga tiene tres alturas y tanto su casco como su estructura son de aluminio.
Cuenta con once camarotes, dos de ellos son suites principales. Puede pueden alojar cómodamente hasta a veintidós huéspedes. Aparte de a su tripulación, de treinta y cuatro personas. Además, cuenta con salones, dos comedores separados, un jacuzzi, un cine, un vestuario de buceo para seis personas y un ascensor que da servicio a tres cubiertas. Estas son algunas de las demás dependencias del White Rabbit Golf. En total, más de 1.200 m2 de alojamiento palaciego.
Un hogar de lujo flotante capaz de desplazarse a 19,5 nudos (36 km/h) de velocidad de crucero, algo nada desdeñable dadas sus casi 3.000 toneladas brutas. Y lo hace de manera extremadamente silenciosa y suave, sin vibraciones, gracias a su control de manejo Naiad y a su sistema de propulsión diésel-eléctrico de vanguardia de Kongsberg/STADT y Rolls Royce. A doce nudos tiene una autonomía de 5.500 millas náuticas.
Firman la obra de arte el constructor australiano Echo Yachts, junto al diseño de WRG y el desarrollo del casco, a cargo de One2Three. Éste logra un consumo de combustible un 40% menor que su equivalente en yates monocasco del mismo volumen. Otra ventaja del casco es su estabilidad en mares agitados, aunque prefiere mares en calma.


