Quedaron atrás el Japandi, el Boho chic, la Biofilia y el Minimalismo nórdico. ¡Adiós calma zen! ¡Hola personalidad y carácter! No es menos, es expresado con más fuerza visual.
Los estilos estéticos se suceden, y siempre fue así, de forma pendular. Yendo hacia el opuesto. Con el 2026 llegan tendencias visualmente potentes como el monocromatismo envolvente, el maximalismo emocional; la sofisticación y el lujo táctil de la madera oscura y la mezcla de naturaleza y surrealismo, con espejos en los techos, murales artísticos, y piezas incomprensibles pero rotundas. Vayamos por partes…
Interiores monocromáticos. Refugios de intimidad: La técnica del colour drenching consiste en pintar una estancia en un solo color, generando una sensación envolvente de calma y protección visual. Se consolida como tendencia este 2026 y se considera ideal para espacios de retiro personal como estudios o zonas de descanso.
Tonos tierra y acento mediterráneo: Los diseñadores españoles combinan colores suaves como beige y taupe (tono terroso mezcla de marrón oscuro y gris) con acentos cromáticos extraídos del paisaje mediterráneo: óxido, terracota, oliva y azul oscuro. Matices todos ellos que despiertan calidez y carácter sin sobrecargar el equilibrio estilístico.
Madera oscura. Regreso del lujo táctil: Superando años de minimalismo nórdico y madera clara, vuelve con fuerza la sofisticación sensorial de la madera oscura como el nogal, la caoba, o el wengué. Tonos que transmiten elegancia y sobriedad. Se imponen especialmente en cocinas, pavimentos y mobiliario.
Materiales naturales y artesanía elevada: Se revalorizan como elementos centrales, materiales como la piedra vista, la cerámica y la madera, ya sea en revestimientos o como piezas decorativas. Se busca belleza natural, autenticidad y resistencia estética.
Interior-exterior y texturas tejidas: las habitaciones dejan la vocación selvática, pero sigue creciendo el estilo que integra espacios y naturaleza. Muebles de mimbre, ratán y fibras naturales, combinados con exuberante pero razonable vegetación y luz para generar ambientes relajantes tipo ‘retiro junto al mar’.
Resurge el maximalismo cálido o caos confortable: Al compás de una vida caótica, una decoración con fuerte personalidad y tremendamente emocional es signo de adaptación al medio. Colores joya, texturas táctiles y muebles distintivos conviven en un entorno con sentido e intención y el verde oscuro se convierte en el comodín de la baraja. Es el nuevo neutro, tanto en paredes como en tapicería.
Papeles pintados estilo ‘heritage’ en baños pequeños. Se mantiene el papel mural, cambian los motivos. De escenarios naturales en espacios grandes, a flores y damascos en baños y espacios íntimos para elevar su carácter. Recomendable aplicarlos en zonas pequeñas, con buena ventilación y sellado resistente al agua.



