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Estilo Rústico Moderno

El estilo rústico es cálido, con mucho encanto, muy familiar y un poco más caótico que el moderno, más frío, tecnológico, distante y con acabados más lujosos y minimalistas.

El rústico moderno trae al presente riguroso un estilo que tiene a gala ser atemporal y lo proyecta al futuro. Las últimas tendencias de diseño, materiales actuales y colores neutros se prestan bien al eclecticismo y esa oposición es precisamente la que hace que queden tan bien juntos. Se entremezclan, se retroalimentan.

Encontrarás en él elementos de aspecto natural como madera recuperada o acabados ‘vintage’ combinados con líneas más limpias, propias del diseño moderno. Los espacios integran elementos rústicos como vigas de madera o la presencia de piedra natural, pero se equilibran con colores más neutros para lograr un aspecto fresco y contemporáneo. Sólo le falta tu toque personal.

Frente a un estilo rústico más clásico y sobrio, menos acogedores y con protagonismo de la madera oscura, el estilo rústico moderno busca generar espacios luminosos utilizando el color blanco o variantes de éste. Logra así un interiorismo más moderno, más nórdico. Ese contraste tan interesante se consigue al enfrentar el blanco con el uso de la madera. Blanquea elementos arquitectónicos como pilares, cubiertas y vigas expuestas, de madera. Rejuvenece la estética rural. Combina, además, muebles de roble u otras maderas nobles con diseños más simples y sin elementos ornamentales. Se trata de lograr equilibrio y armonía.

Despréndete de la ornamentación excesiva. Busca líneas sencillas, contornos depurados. Las formas curvas del diseño contemporáneo toman protagonismo y la combinación de muebles de diseño se complementa siempre con tejidos naturales y madera. Añade una iluminación estratégica, que aporte calidez y modernidad a la decoración del ambiente.

La paleta cromática se amplía y da entrada a tonalidades más vibrantes que aportan puntos de atención en zonas específicas de los distintos espacios. Queda atrás la melancolía de los tonos tradicionales y entran toques audaces en fucsia y mostaza, infundiendo un aire más juvenil y actual.

Incorpora arte contemporáneo junto a muebles de estilo tradicional. Los cuadros abstractos grandes y con colores llamativos pueden ser un complemento ideal para crear impacto. El gris claro, luminoso y elegante, encuentra su lugar en sofás, textiles de cama y detalles decorativos en baños y cocinas.

Una cocina rústica, abierta al salón; alguna lámpara de diseño y ventanales minimalistas pero grandes, darán el toque definitivo a tu hogar.

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